Abr 07 2014

Las teorías críticas de Walter Benjamin

EM_TCWB

Las teorías críticas de Walter Benjamin

Eduardo Maura

Edicions Bellaterra, 2013

Ocurre con los autores recién incorporados al canon que cada año se publican sobre ellos centenares de artículos de ensayo e investigación, reseñas, monografías, libros colectivos, etc. Walter Benjamin no sólo no es una excepción a la regla, sino que encarna perfectamente esta condición de «nuevo rico» de la cultura filosófica contemporánea.

Eduardo Maura sugiere cuatro pautas elementales en la vida y obra de Walter Benjamin, de las cuales ninguna surge de las fuentes originales de su legado (Adorno, Scholem, Tiedemann y Schweppenhäuser): 1) Estamos ante «un autor excéntrico, inclasificable y claroscuro». Su obra se nutre de diversas fuentes: filosofía (Kant, Marx, Klages, Schmitt, Luckács, Adorno), religión (mística judía), literatura, arte, arquitectura (surrealismo, expresionismo alemán, modernismo arquitectónico, etc.). 2) Benjamin es el primer teórico que repara en «el potencial emancipatorio de la obra de arte en el contexto de la nueva cultura de masas». Prestó especial atención al surgimiento de la nuevas técnicas, como el cine y la radio, que permitieron grandes transformaciones en la producción y distribución culturales de su época. 3) La filosofía de Walter Benjamin es «esotérica y oscilante», se parece más al paseo sin rumbo que al sistema. Su obra es el reflejo filosófico de los modelos del «hombre en la multitud» de los cuentos de Edgar Allan Poe y del flâneur (paseante, callejero)1 del París del Segundo Imperio en Baudelaire. 4) Su pensamiento resulta desconcertante por el influjo de su propia experiencia biográfica, atravesada por la mala suerte, el rechazo, el secretismo y la barbarie nazi. «Si allá donde habitó toda su vida fue un exilio, su muerte sólo podía se un suicidio». La muerte de Benjamin fue única y catastrófica. En palabras de Brecht: «la primera gran pérdida que Hitler causó a la literatura alemana».

Para Maura cada una de estas pautas en la vida y obra de Walter Benjamin contienen un momento verdadero. Sin embargo, la combinación de las mismas ha contribuido a que se tenga «una imagen deformada de la filosofía de Benjamin». Maura señala y critica profundamente dos importantes artículos de Hannah Arendt y Jürgen Habermas que han sido letales para la comprensión de los textos de Benjamin.

El objetivo principal del libro es arrojar luz sobre esa imagen desconcertante y oscura del pensamiento de Benjamin. Para Eduardo Maura el pensamiento de Benjamin se comprende mejor cuando se interpreta en el contexto del trabajo teórico de Theodor Adorno y Max Horkheimer de los años treinta del siglo XX. Maura presenta la teoría crítica de Benjamin desde dos perspectivas globales: 1) su pensamiento pertenece a la corriente filosófica del momento (Simmel, Ernst Bloch, Georg Lukács, Karl Korsch…) que le tocó vivir: «la Europa de principios del siglo XX, a un lado y a otro de la Gran Guerra, con particular anclaje en la República de Weimar (1919-1933). 2) La obra de Benjamin pertenece al ámbito de «la teoría crítica de la sociedad», sobre todo a la alternativa que Adorno y él mismo conformaron a finales de 1920 y principios de 1930. Aunque no coincida temporalmente con Horkheimer, compartió con él muchas parcelas de su pensamiento. «Los debates entre Adorno, Benjamin y Horkheimer confirman una proximidad que sólo puede ser síntoma de una profunda influencia recíproca». Las inquietudes principales del pensamiento de Walter Benjamin en los años treinta del siglo XX son principalmente de «índole filosófico-social».

El libro se estructura en cuatro capítulos. En el primero, Maura describe las fluctuaciones de la epistemología de Benjamin «entre la crítica de la filosofía de la conciencia y la crítica del empirismo, en cuanto programa que cifra las posibilidades de todo conocimiento en el desvelamiento de alguna clase de verdad que cae exclusivamente del lado del objeto». En el segundo capitulo se analiza cómo Benjamin fija en la alegoría la ‘piedra angular’ de la experiencia moderna del mundo. A través del proceso alegórico, Benjamin sitúa su objeto de estudio, «la modernidad avanzada», y lo vincula con una teoría de la experiencia. En este capítulo, Maura pone especial atención a Georg Lukács, quien tuvo una notable influencia en el joven Benjamin. El capítulo tercero se centra, entre otros textos, en el Libro de los Pasajes y en el primer ensayo sobre Baudelaire. Maura pretende arrojar luz sobre las relaciones que ambos textos tienen con la obra de Adorno. También ofrece algunos modelos de lectura del Libro de los Pasajes desde la perspectiva de «la teoría de la mercancía». En el capítulo cuatro, que cierra el libro, Maura expone algunas conclusiones partiendo de la más básica: «el materialismo de Walter Benjamin puede inspirar investigaciones muy fructíferas en el presente». Para ello, se necesita que se cumplan dos condiciones: 1) «una reactivación de los estudios críticos que reconsidere los estereotipos heredados de la ‘invención de la tradición benjaminiana’, a saber, la condición inconmensurable y aporética de su pensamiento». 2) «una mayor atención a las posibilidades que ofrece el método de Benjamin». Esta atención deberá «enfrentarse a él, discriminar y problematizar sus escritos, cuestionar aquellos aspectos que no resulten fecundos y, en suma, culminar la integración de Benjamin de manera más plural».

En resumen, el libro de Eduardo Maura pretende ser útil en dos sentidos: en primer lugar, ofreciendo un nuevo marco del pensamiento de Benjamin; en segundo lugar, enfrentándose a la imagen tradicional que se tiene de Benjamin. Se trata de estudiar su obra haciéndola «irreconocible»:

Comprender a Benjamin se asemeja demasiado a menudo a hacer de su vida la mejor obra, a la experiencia de reconocer las ideas y frases características de su recepción normalizada y, en definitiva, de hallar la fórmula Benjamin. En ocasiones esta normalidad ha distorsionado su pensamiento de una manera que se considera poco fructífera para futuras investigaciones críticas.

Eduardo Maura tiene la convicción de que «una imagen amable de Benjamin sólo puede malograr la inquietante objetividad de su pensamiento».

[important]

Si desea adquirir un ejemplar, puede hacerlo en el siguiente enlace:

Las teorías críticas de Walter Benjamin

[/important]

Reseña sobre el autor

EdMa

Eduardo Maura (@edumaura) es profesor de filosofía en la Universidad Complutense de Madrid y miembro de la Sociedad de Estudios de Teoría Crítica (SETC). Su trabajo se desarrolla en los campos de la teoría crítica de la sociedad, filosofía social, estética y filosofía política moderna y contemporánea. Editor de Crítica de la violencia de Walter Benjamin (Madrid, 2010), ha publicado diversos artículos sobre la teoría crítica y participado en volúmenes colectivos. Actualmente se ocupa de las prolongaciones críticas del concepto de industria cultural.

NOTAS
  1. La palabra flâneur procede del francés, y significa ‘paseante’, ‘callejero’. La palabra flânerie (‘callejeo’, ‘vagabundeo’) se refiere a la actividad propia del flâneur: vagar por las calles, callejear sin rumbo, sin objetivo, abierto a todas las vicisitudes y las impresiones que le salen al paso. []

Enlace permanente a este artículo: http://cisolog.com/sociologia/las-teorias-criticas-de-walter-benjamin/

1 ping

  1. […] Ocurre con los autores recién incorporados al canon que cada año se publican sobre ellos centenares de artículos de ensayo e investigación, reseñas, monografías, libros colectivos, etc. Walter Benjamin no sólo no es una …  […]

Deja un comentario

Your email address will not be published.