Ago 07 2014

Usos políticos del lenguaje. Un discurso paradójico

UPDL

Usos políticos del lenguaje
Un discurso paradójico

Beatriz Gallardo Paúls

Anthropos, 2014

Pretender que el análisis del discurso público sólo puede estar al servicio de los grupos dominados, y que sus investigadores se alienan necesariamente con estos o con los disidentes de los grupos dominantes, supone ignorar la dimensión aplicada de esta disciplina [la lingüística] que explica, precisamente, la existencia de estrategias de abuso mediante el discurso, o de gabinetes y asesores de comunicación ocupados en rentabilizar esas posibilidades. […] el objetivo del análisis lingüístico, entendido en sentido amplio, es precisamente hacer emerger los mecanismos enunciativos, textuales e interactivos que subyacen a las estrategias discursivas de cualquier intencionalidad desentrañando la posible existencia de abusos discursivos e identificando los patrones que permiten tanto su mantenimiento como su desactivación.

[…]

El análisis del discurso, en definitiva, interioriza la paradoja de la frontera constitutiva de la lingüística perceptiva, de tal manera que si bien constituye un ámbito discursivo en sí mismo (el ámbito metalingüístico), sus sujetos, los analistas, participan simultáneamente del plano discursivo analizado (el lingüistico-político)

(p. 18-19)

¿En qué sentido la lingüística y la sociología deben mantener una convivencia de simbiosis permanente? Dejando a un lado las diferencias que celosamente se hayan establecido entre los cuerpos disciplinares de la sociolingüística y sociología del lenguaje, esto es, la preeminencia de lo social sobre el lenguaje o viceversa, como ya nos dice Lizcano1 (2006): las metáforas, «esos sorprendentes duendes del imaginario que nos habitan en secreto», constituyen la realidad de cada colectivo social que, con el uso compartido y reiterado, se han reificado hasta el punto de olvidar que tuvieron un origen y son constructoras del imaginario social. Si aceptamos que en todo discurso subyace, por muy escondida que se encuentre, algún tipo de ideología, ésta no está en la deformación de la comunicación, sino en la retórica de la comunicación básica (Geertz, 1992; Ricoeur, 1989),2 por tanto, «no podemos excluir del lenguaje los recursos retóricos, éstos constituyen una parte intrínseca del lenguaje corriente». Esta es la razón por la que Geertz hace la siguiente advertencia, fundamental para los sociólogos que pretendan afrontar con un mínimo de éxito el análisis de los discursos:

No teniendo idea de cómo funcionan las metáforas, la analogía, la ironía, la ambigüedad, los retruécanos, las paradojas, la hipérbole, el ritmo y todos los demás elementos de lo que solemos llamar «estilo» —y en la mayoría de los casos hasta sin siquiera reconocer que esos recursos tienen importancia en la configuración de actitudes personales en forma pública—, a los sociólogos les faltan los recursos simbólicos con los cuales pudieran construir una formulación más aguda [del funcionamiento de la ideología que subyace en todo discurso].

(Geertz, 1992, p. 183)

Beatriz Gallardo Paúls nos puede dar muchas pistas sobre cómo funcionan los recursos lingüísticos que mantienen la ideología de los discursos, aún cuando estos recursos se suelan usar de manera inconsciente en la vida cotidiana. En Usos políticos del lenguaje. Un discurso paradójico se analiza el discurso político que se construye en los argumentarios del PP y el PSOE. El estudio concluye que el rasgo definitorio de este tipo de discurso es que los mensajes realmente políticos pierden importancia y se ven desplazados por el protagonismo de los sujetos emisores. Las palabras se utilizan de una manera ambigua y equívoca para que cada receptor pueda acomodarlas a su interpretación preferida; la discusión sobre el bien común se diluye porque enmascara siempre ese protagonismo discursivo de los propios políticos. Por otro lado, ese teórico interés por el bien común parece exigir formatos argumentativos, mientras que lo que de verdad se ofrece son narraciones. Por último, el discurso del partido se mueve entre la necesidad de construir un discurso único, opuesto al de los demás partidos, e incorporar a la vez la multiplicidad de voces de sus miembros. A partir de este análisis se identifican dos modelos comunicativos distintos en los dos principales partidos españoles.

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Índice

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Breve reseña sobre la autora

Beatriz Gallardo Paúls | Fuente: roderic.uv.es

Beatriz Gallardo Paúls | Fuente: roderic.uv.es

Beatriz Gallardo Paúls es catedrática de Lingüística en la Universitat de València. Fue pionera en la introducción del análisis conversacional en el ámbito hispánico, con un modelo descriptivo propio basado en la lingüística cognitiva de corte perceptivo que ha aplicado al discurso público y privado. Ese mismo modelo lo ha trasladado a la lingüística clínica, donde destacan especialmente sus investigaciones sobre afasia y la dirección del corpus Perla de datos clínicos.

Para saber más sobre Beatriz Gallardo Paúls puede visitarse:

NOTAS
  1. Lizcano, Emmanuel (2006) Metáforas que nos piensan: sobre ciencia, democracia y otras poderosas ficciones disponible en: http://www.traficantes.net/libros/metaforas-que-nos-piensan. Traficantes de Sueños y Ediciones Bajo Cero. []
  2. Ricoeur, Paul (1996) Ideología y utopía. Barcelona: Gedisa; y  Geertz, Clifford (1992) La interpretación de las culturas. Barcelona: Gedisa Editorial; ambos citados en: Lizcano, Emmánuel (2009) «La economía como ideología. Un análisis socio-metafórico de los discursos sobre ‘la crisis'». Artículo en la Revista de Ciencias Sociales, segunda época, año 1, núm. 16, Bernal, Universidad Nacional de Quilmes, primavera de 2009, pp. 85-102. []

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